La Fundación Caixa Galicia expone las imágenes recogidas por Ruth Matilda Anderson a principios de siglo.
La fotógrafa y etnógrafa de la Hispanic Society of America en Nueva York, que recorrió Galicia entre 1924 y 1926 con su cámara fotográfica, protagoniza la presente muestra, «Ruth Matilda Anderson. Unha mirada de antano», comisariada por Miguel Anxo Seixas Seoane y Patrick Lenaghan.
Se trata de una muestra de 439 imágenes, muchas inéditas, que recorren todas las facetas de la época. Desde instantáneas religiosas a otras que captan la vida del campo, pasando por las ferias, trabajos y oficios, en la exposición el espectador se puede hacer una idea bastante clarificadora sobre cómo era la sociedad gallega de los años veinte.
Una muestra de lujo
Para la directora de la fundación, Teresa Porto, es «uno de los conjuntos más notables de fotografía extranjera que existen sobre Galicia».
Del total del archivo, unas 5.000 fotografías en diferentes soportes y formatos, muchas aún sin revelar o sin positivar, únicamente se conocían las 500 que componían el libro Gallegan Provinces of Spain: Pontevedra and La Coruña.
Según los representantes de la muestra, «estamos ante el mayor archivo fotográfico de Galicia, caracterizado por su gran calidad y por la vasta información que nos acerca, también a nivel textual. Hasta el 4 de abril somos espectadores de nuestra propia historia, desde A Coruña», concluyen.
Ruth Matilda Anderson
Nacida en Nebraska, Ruth Matilda Anderson recibió su primera formación en fotografía de su padre, Alfred Theodore Anderson, que tenía un estudio en Kearney especializado en vistas y retratos. Tras un año en la Nebraska State University (Lincoln), se inscribió en el Nebraska State Teacher's College (Kearney), donde se graduó en 1915. A pesar de su título nunca se dedicó a la enseñanza, optando en cambio por volver a inscribirse en la Nebraska State University durante un semestre. Después, se trasladó a la ciudad de Nueva York, donde asistió a la Clarence H. White School for Photography, diplomándose en 1919.
En 1921, dos años después de que Anderson acabara sus estudios, fue contratada por The Hispanic Society of America. Estaba trabajando de decoradora de interiores cuando la secretaria de la Clarence H. White School le dijo que la Hispanic estaba buscando un fotógrafo y que Clarence White la había recomendado. Anderson consiguió el trabajo y pasó el resto de su carrera profesional allí. Encontraba que sus retos y oportunidades eran estimulantes, pero sobre todo se sentía entusiasmada por la oportunidad de aprender.







